El Ministerio Público, a través de la Tercera Fiscalía Superior Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Centro, informó que logró que el Poder Judicial revoque una sentencia absolutoria y condene a cuatro efectivos policiales a nueve años y cuatro meses de prisión efectiva por el delito de cohecho pasivo propio en el ejercicio de la función policial.
Los condenados son el comandante PNP Ricardo Enrique Vargas Contreras, exjefe del Depincri Cercado de Lima, y los suboficiales PNP Leo Santos Catunta Marín, Edwar Leoncio Concha Sarango y Alexander Ricardo Ayma Cornejo.
La resolución, además, impuso a los cuatro sentenciados cinco años de inhabilitación, con privación de sus grados policiales, así como el pago solidario de S/ 18 000 por concepto de reparación civil a favor del Estado.
El caso
Los hechos se remontan al 12 de abril de 2024, cuando agentes del Grupo 'B' de Inteligencia intervinieron arbitrariamente a un ciudadano en el jirón Conchucos, en el Cercado de Lima, y lo trasladaron a una dependencia policial.
Según la investigación, los efectivos omitieron registrar su ingreso, lo agredieron físicamente y lo amenazaron con "sembrarle" droga si no entregaba S/ 5000 a cambio de su libertad.
En coordinación con el comandante Vargas Contreras, los agentes redujeron posteriormente el monto a S/ 2500 y al no contar con el monto completo retuvieron la motocicleta de la víctima como "garantía" y lo dejaron salir durante la madrugada para conseguir el dinero.
Tras la inmediata denuncia presentada por el agraviado ante el Ministerio Público, se ejecutó un operativo que permitió intervenir en flagrancia a los involucrados.
Durante el proceso se demostró la culpabilidad de los acusados con diversos elementos probatorias, entre ellos el testimonio de un colaborador eficaz, peritajes grafotécnicos y documentación que confirmó la omisión del detenido en los registros oficiales.
A ello se sumaron los reportes de llamadas y chats de WhatsApp, así como el hallazgo de billetes impregnados con reactivos químicos en el interior de un escritorio de la dependencia policial.