La ultraderecha alemana busca una victoria histórica este domingo en la región de Sajonia-Anhalt, un estado federado del este del país donde Alternativa por Alemania (AfD) aparece al frente de los sondeos.
Los colegios electorales han abierto a las 8:00 de este domingo, en una jornada que seguirán con mucha atención todos los partidos alemanes. El resultado puede determinar si la fuerza liderada en la región por Ulrich Siegmund consigue su primer gobierno estatal y accede por primera vez al poder. La votación pone bajo presión a la coalición federal del canciller Friedrich Merz y al gobierno regional encabezado por el conservador Sven Schulze. También la Unión Europea vigila la situación en medio de una gran expectativa, ante el temor del ascenso de otro partido antieuropeísta en un país que es uno de los principales pilares de la UE.
Cerca de 1,7 millones de personas están llamadas a votar hasta las 18.00 hora local para elegir a los diputados regionales. La AfD lidera las encuestas, aunque su posibilidad de formar gobierno dependerá de la distribución final de escaños y de que otros partidos superen el umbral electoral. Los comicios se desarrollan en un ambiente de polarización y de inquietud entre los residentes extranjeros, pues AfD ha prometido políticas muy duras contra los migrantes. La región cuenta con unos 2,14 millones de habitantes y Magdeburgo, la capital, es su ciudad más poblada.
La AfD llega con una ventaja de 18 puntos sobre la CDU
El último sondeo para la cadena pública ZDF da a la AfD un 41% de intención de voto, frente al 23% de la Unión Cristianodemócrata (CDU). La formación de izquierdas Die Linke obtendría el 11,5%, el Partido Socialdemócrata (SPD) el 8,5% y Los Verdes el 6%. La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) y el Partido Liberal (FDP) quedarían fuera del Parlamento regional, con 4% y 3%.
Ese escenario no garantizaría por sí solo una mayoría absoluta a la AfD. El partido podría alcanzarla si el SPD y Los Verdes no superaran el 5% requerido para ingresar en el Parlamento, una hipótesis que las encuestas no anticipan.
Siegmund, de 35 años, prorruso y con una fuerte presencia en redes sociales, plantea endurecer la política migratoria, eliminar la escolarización obligatoria y revisar los contenidos de historia, reduciendo la enseñanza de la época del nazismo: “No podemos avergonzarnos siempre de nuestra historia. No tenemos ninguna culpa de ella”, ha declarado.
Si gobernara sin socios, AfD propone una “ofensiva de deportaciones y remigración”. Su programa incluye además una ayuda económica por nacimiento para niños con al menos un progenitor con pasaporte alemán y la prohibición de banderas arcoíris en escuelas públicas.
Actualmente, la CDU, el SPD y el FDP integran la actual coalición regional, que llegó al poder con Schulze como primer ministro. El dirigente conservador asumió el cargo en enero. La CDU descarta acuerdos tanto con AfD como con Die Linke. Una eventual alianza entre conservadores, socialdemócratas y verdes tampoco reuniría mayoría absoluta de escaños: esa fórmula necesitaría apoyos puntuales de Die Linke para sostener un gobierno en minoría.
La presencia de BSW en el Parlamento añadiría otra dificultad a las negociaciones. Su fundadora, Sahra Wagenknecht, se ha manifestado contra una reelección de Schulze. Ese bloqueo podría abrir la puerta a que Siegmund acceda al poder.
Las primeras estimaciones se conocerán tras la finalización de la votación. El desenlace mostrará si el aislamiento político de AfD puede impedir que su triunfo en las urnas se traduzca en el control del gobierno regional.