Loli Benlloch
València, 3 nov (EFE).- Un año se cumple este martes de la dimisión de Carlos Mazón como presidente de la Generalitat Valenciana, quien tras el funeral de Estado por las víctimas de la dana del 29 de octubre de 2024 y después de un año de tensión política y social anunció su marcha, aunque sigue de diputado en Les Corts y tiene una Oficina de expresidente en Alicante.
Cinco días después del funeral de Estado por las víctimas de la dana, que en la provincia de Valencia dejó un año antes 234 personas fallecidas y donde recibió gritos de 'asesino' y 'rata' por parte de familiares de las víctimas, Mazón anunció en una declaración institucional su dimisión como presidente con un: "Ya no puedo más".
La ausencia de Mazón durante las horas más críticas del día la dana, en el que pese al aviso rojo por fuertes lluvias estuvo comiendo varias horas con una periodista y no llegó a la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) hasta las 20:28 horas, cuando ya se habían ahogado la mayoría de personas, había convertido en insostenible su situación.
Desde la tragedia, en cada sesión de control en Les Corts Valencianes la oposición exigía que dejara el cargo o le apartara su partido, el PP. En la calle, que apenas podía pisar porque recibía abucheos, cada mes había manifestaciones masivas con el lema 'Mazón dimisión', convocadas por colectivos sociales a los que se unieron las asociaciones de víctimas cuando se constituyeron.
Todo eso, unido a los detalles sobre lo que hizo ese día que se habían ido conociendo gracias al avance de la instrucción judicial, conllevó que finalmente el 3 de noviembre de 2025 Mazón anunciara su renuncia, con un discurso en el que afirmó que había cometido "errores" en la dana, pero no por "mala fe" sino porque, según dijo, no se les había informado del alcance.
Mazón siguió en funciones hasta que Les Corts Valencianes eligieron a finales de noviembre como sustituto, con los votos del PP y Vox, a su mano derecha, Juanfran Pérez Llorca, hasta entonces síndic del PP en el Parlamento valenciano y secretario general del PPCV, quien le ha sustituido también como responsable del partido, que dirige ahora una gestora.
Aunque dimitió como presidente, Mazón no lo hizo como diputado autonómico y ha mantenido su escaño en Les Corts, en cuyo hemiciclo ha pasado de la primera fila al escaño 97 de la última fila, mientras que el grupo popular le ha asignado la portavocía en la comisión de Reglamento, que conlleva un complemento mensual bruto de 634 euros.
Mantener el acta de diputado supone seguir aforado y que la jueza de Catarroja que instruye la causa penal no le pueda imputar, algo que la magistrada pidió este año al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana que hiciera y este tribunal lo rechazó, tras lo que la Audiencia de Valencia permitió a Mazón personarse en la macrocausa.
Además, la Generalitat ha abierto en Alicante, en aplicación de la ley del Estatuto de los expresidentes, la Oficina de apoyo al expresidente Mazón, en la que dispone de un asesor, su exjefe de gabinete José Manuel Cuenca, y de un conductor.
Las principales asociaciones de víctimas de la dana reclaman desde entonces que Mazón abandone el escaño, deje la política y acuda a declarar ante la jueza de Catarroja, mientras que una de esas asociaciones ha pedido al Tribunal Constitucional que deje sin efecto su aforamiento.
Las manifestaciones que cada mes salen la calle en torno al día 29 cambiaron el lema inicial de 'Mazón dimisión' por el de 'Mazón a prisión', al que han sumado la petición de que dimita todo el Gobierno valenciano, al considerar que Pérez Llorca ha mantenido a unas personas cuya "negligencia" convirtió una catástrofe natural en una "catástrofe humana". EFE