El exministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo cuestionó la demora del Gobierno nacional en la presentación de la denominada ley de rescate fiscal y advirtió sobre las dificultades que tendría el Congreso para aprobarla dentro de la actual legislatura.
Según señaló, el proyecto llegó al Legislativo cuando quedan apenas seis semanas para discutirlo, un plazo que podría comprometer la entrada en vigencia de algunas de sus disposiciones tributarias y generar efectos sobre las proyecciones fiscales.
Para el exfuncionario, el momento en el que llegó el proyecto representa una dificultad adicional, teniendo en cuenta la complejidad de su contenido y el tiempo disponible para que los congresistas estudien y discutan sus disposiciones.
El exministro advirtió que se trata de una ley "complicada, densa, y de hondo calado fiscal", características que, a su juicio, hacen improbable que pueda completar su trámite legislativo en las seis semanas restantes de la legislatura.
Además, señaló que el proyecto todavía no ha comenzado su proceso de socialización y tampoco ha llegado a una etapa de debate en el Congreso.
El calendario legislativo y los efectos sobre los impuestos
Uno de los principales puntos de preocupación expuestos por Restrepo tiene que ver con las consecuencias que tendría una eventual aprobación de la iniciativa por fuera de los tiempos previstos. Según explicó, si la ley no consigue aprobarse durante 2026, algunas de sus disposiciones no podrían comenzar a aplicarse en 2027, particularmente aquellas relacionadas con los impuestos directos.
El exministro puso como ejemplo las modificaciones a la tributación directa, que comprende gravámenes como el impuesto de renta que pagan las personas naturales y jurídicas. De acuerdo con su explicación, estos tributos tienen una naturaleza distinta a la de los impuestos indirectos, como el IVA, debido a que corresponden a impuestos de periodo y cuentan con reglas específicas para la entrada en vigencia de sus modificaciones.
Restrepo recordó que, según las normas legales, los cambios en los impuestos de periodo deben comenzar a aplicarse en el año subsiguiente a aquel en el que se aprueba la modificación tributaria. Por esa razón, si las disposiciones sobre renta no consiguen aprobarse dentro de 2026, su aplicación no podría comenzar en 2027 y tendría que aplazarse hasta 2028.
Esta situación tendría implicaciones sobre las cuentas del Gobierno, pues las modificaciones tributarias previstas para contribuir al ajuste fiscal no producirían los efectos esperados durante 2027. El aplazamiento también obligaría a revisar las estimaciones de ingresos que se contemplan para ese periodo, de acuerdo con las advertencias planteadas por el exministro.
La advertencia sobre las proyecciones fiscales
El señalamiento de Restrepo se concentra así en el margen de tiempo que tiene el Legislativo para estudiar una iniciativa que contempla cambios de relevancia para las finanzas públicas. La falta de socialización y de discusión parlamentaria, sumada a la complejidad del articulado, son factores que, según su pronunciamiento, dificultan que el proyecto avance antes de finalizar la legislatura.
"Estas son las consecuencias de haberse demorado tanto en la presentación de la ley rescate", concluyó el exministro de Hacienda. Su advertencia apunta a que el momento de radicación no solo condicionaría el trámite legislativo, sino también el calendario en el que podrían comenzar a reflejarse los efectos de las medidas tributarias contempladas en la iniciativa.
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