El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló que la tasa de desocupación en Colombia bajó al 8,0% en septiembre de 2026, mejorando frente al 8,2% del año anterior.

Este descenso reflejó la adición de 322.000 nuevos ocupados a la economía, llevando el total de trabajadores a 24,24 millones. Sin embargo, detrás del dato macroeconómico nacional persisten marcadas brechas territoriales en las principales capitales del país.

Ciudades con mayor y menor desempleo en Colombia según el Dane

Al examinar la distribución territorial, el boletín del Dane precisa que "para el trimestre julio - septiembre 2026, de las 23 ciudades y áreas metropolitanas, las que presentaron mayores tasas de desocupación fueron: Quibdó (23,4%), Cartagena (13,7%) y Tunja (13,2%)". Esta concentración del desempleo en la capital del Chocó contrasta con la dinámica observada en otras urbes del Caribe como Sincelejo con 12,7% y Montería con 11,3%.

En el extremo opuesto del ranking laboral se ubican las zonas urbanas de mayor dinamismo productivo. El informe técnico oficial destaca que "las ciudades con menor tasa de desocupación fueron: Medellín A.M. (7,8%), Villavicencio (7,7%) y Bogotá D.C. (7,6%)".

Asimismo, capitales como Bucaramanga con el 8,5%, Manizales con el 8,6% y Santa Marta con el 8,8% se mantuvieron holgadamente por debajo del promedio de la desocupación nacional.

La divergencia en las tasas urbanas demuestra cómo la actividad productiva de los grandes centros metropolitanos absorbe con mayor efectividad la mano de obra disponible.

En contraste, los territorios con menor diversificación fabril enfrentan presiones continuas sobre su fuerza de trabajo, manteniendo a un elevado porcentaje de habitantes buscando empleo sin éxito. Esta disparidad acentúa los desafíos de desarrollo económico y vinculación social en las regiones vulnerables.

Motores del mercado laboral colombiano y sectores en contracción

El crecimiento de la ocupación en septiembre estuvo impulsado por el repunte del comercio y la industria manufacturera.

La rama de Comercio y reparación de vehículos aportó 162.000 empleos adicionales, seguida por Industrias manufactureras con 100.000 personas y Transporte y almacenamiento con 84.000.

Adicionalmente, los servicios profesionales y administrativos sumaron 73.000 puestos, sosteniendo la tasa de ocupación nacional en un 58,7% durante el noveno mes del año.

A pesar del impulso en las actividades urbanas, el sector agropecuario registró la mayor caída en ocupación laboral. La rama de Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca restó 184.000 trabajadores en comparación con septiembre del año anterior.

De igual forma, las actividades artísticas y de entretenimiento disminuyeron en 49.000 plazas, mientras que la administración pública, educación y salud redujeron 23.000 ocupados en todo el territorio nacional.

El comportamiento de las distintas ramas evidencia una migración del empleo hacia actividades de servicios urbanos y manufactura. Aunque la reactivación comercial fortalece los centros urbanos, el deterioro agrícola impone presiones sobre las economías rurales e incrementa la vulnerabilidad en las cabeceras menores. Esta redistribución de los ocupados condiciona la generación de ingresos y el nivel de consumo en los hogares de las provincias colombianas.

Composición del empleo asalariado e inactividad en las regiones

Desde la perspectiva de la posición ocupacional, la creación de puestos estuvo concentrada en la empresa privada e independientes. La categoría de Obrero o empleado particular adicionó 184.000 personas, alcanzando 10,87 millones, mientras que los Trabajadores por cuenta propia crecieron en 144.000 ocupados hasta los 9,88 millones. En contraste, la nómina oficial del gobierno descendió en 68.000 plazas y el empleo doméstico bajó en 26.000 trabajadores.

Por otro lado, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó a 14,97 millones de personas en septiembre de 2026, sumando 243.000 inactivos frente al mismo mes de 2025. Este grupo se concentró en un 55,0% en Oficios del hogar, sumando 8,24 millones de personas, y un 23,6% en Estudiando. Entre tanto, la Tasa Global de Participación nacional se situó en el 63,8%.

El reporte oficial de septiembre de 2026 refleja un mercado laboral nacional estabilizado en un dígito, sostenido por la tracción del comercio privado. Sin embargo, la persistencia de brechas profundas entre Bogotá y Quibdó plantea el reto urgente de articular políticas regionales. El desafío radica en diversificar el tejido productivo local para consolidar la generación de empleo formal en todo el territorio colombiano.