El Gobierno de Keiko Fujimori oficializó la semana pasada ante el Congreso su propuesta para reorganizar la planilla estatal mediante incentivos económicos para los trabajadores que voluntariamente decidan dejar sus puestos. 

En ese contexto, el ministro de Trabajo, Juan Sheput, calificó de “perversa” la estructura laboral que ha heredado el Estado y sostuvo que se requiere una reorganización total del aparato público.

“Hemos heredado una estructura laboral perversa desde el punto de vista de que en algunos casos es imposible atraer y convocar talento”, afirmó Sheput en Ampliación de Noticias.

El ministro sostuvo que el problema va más allá del número de trabajadores públicos, sino también al peso que tiene el gasto en planillas dentro de determinadas entidades.

“No solamente se trata de cantidad en el Estado. Del presupuesto se ha hablado ayer de cuánto se va en gasto corriente. Es monstruoso”, señaló.

“En el caso de EsSalud, un tercio del gasto mensual es planilla. Tenemos que hacer una reorganización total. Lo mismo en Sunafil”, agregó.

El titular del Ministerio de Trabajo advirtió que el crecimiento de las estructuras públicas está generando lo que calificó como un “Estado elefantiásico”.

Sheput quiere participar en la reforma del Estado

Sheput aclaró que la reforma de la administración pública no corresponde directamente al Ministerio de Trabajo, pero manifestó su interés en participar en el proceso que impulsa el Ejecutivo.

“El ámbito público no corresponde al ministro de Trabajo. Me gustaría ingresar en el terreno de la reforma del Estado. Le he pedido al premier que me permita participar en ese proceso”, sostuvo.

¿En qué consiste la propuesta del Gobierno de reducir la planilla estatal?

La iniciativa plantea que el cálculo de estos incentivos tenga como referencia la protección reconocida en el régimen laboral privado del Decreto Legislativo 728.

El Ejecutivo, además, ha precisado que la delegación solicitada no comprende la facultad de despedir o destituir a trabajadores que cuentan con estabilidad laboral.

La propuesta busca sincerar las plazas que efectivamente se necesitan.

Actualmente, dentro del Estado conviven trabajadores bajo distintos regímenes laborales, entre ellos los decretos legislativos 276 y 728, el régimen CAS y el régimen del Servicio Civil.

La exposición de motivos señala que el incentivo tomaría como referencia 1,5 remuneraciones mensuales por cada año completo de servicio, con un límite máximo de 12 remuneraciones.

Así, un trabajador que perciba S/4.000 mensuales y tenga cinco años de servicio podría recibir S/30.000, equivalente a 7,5 remuneraciones. En cambio, con diez años de servicio, el cálculo sería de 15 remuneraciones, pero se aplicaría el tope establecido, por lo que el beneficio alcanzaría S/48.000.